EJERCICIOS PRÁCTICOS

Muchas gracias por estar aquí.

Espero que estos ejercicios que te propongo te ayuden a mejorar tu salud y bienestar. Si tienes alguna duda sobre ellos puedes contactar conmigo.

PRÁCTICA 1

Comenzando a sentir la energía de tus células

El objetivo de este ejercicio está en que comiences a sentir la energía en tu cuerpo. Aprendas a reconocer si la energía es fuerte o débil allí donde proyectes tu atención.

En un lugar tranquilo, adopta una postura cómoda. Te recomiendo que te sientes o te tumbes.

Cierra los ojos y lleva la atención a cualquier parte de tu cuerpo, por ejemplo, a la mano derecha.

Observa el interior de la mano. Lleva tu atención al espacio que está ocupando tu mano y siente ese espacio. Descubrirás que hay algo que se mueve en el espacio, como una actividad en el interior de la mano. Estás comenzando a sentir la energía que ocupa tu mano.

¿Qué sensación percibes de esa energía, de esa actividad interna? ¿Es amplia o limitada? ¿Es fuerte o débil?
Ahora puedes llevar la atención a la mano izquierda y notar qué diferencias percibes entre una mano y la otra.

Puedes llevar la atención a otras partes del cuerpo y comparar las sensaciones.

PRÁCTICA 2.

La respuesta de la energía del campo de información entre tus manos  

El objetivo con este ejercicio es: 

  • Reconocer la expresión de la energía del campo de información al llevar la atención a algo (un suceso, un recuerdo, una idea …) o a alguien.
  • Comenzar a descubrir al observador que habita en ti.

Siéntate en una silla, un sofá o la cama, un lugar donde tengas una postura cómoda.

Pon una mano enfrente de la otra y con los ojos cerrados lleva la atención al espacio que ocupan tus manos. Comenzarás a sentir algo que se mueve, es la expresión de energía del espacio observado.

Con la observación puesta en el espacio que ocupan tus manos, lleva la atención a algo que te genere dolor, puede ser un pensamiento, un recuerdo o una persona. Observa la expresión de energía en el espacio que ocupan tus manos.

Ahora, con la observación puesta en el mismo espacio, dirige tu atención a un recuerdo, persona o  experiencia que te resulte muy agradable. Observa la expresión de energía en tus manos.

¿Cómo ha sido la experiencia? ¿Has sentido alguna diferencia entre ambas experiencias? ¡Claro que sí!

La atención al recuerdo que genera daño hace que la energía se haga débil o no se exprese y, al contrario, al llevar la atención al recuerdo o a aquello agradable que hayas elegido hace que la energía se haga fuerte y más grande.

En esta experiencia de observar tus manos descubres dos cosas:

– Una, que al atender el espacio que ocupan tus manos al llevar la atención a algo, sientes una expresión de energía  débil o fuerte. Es decir, permite conocer cómo se expresa la energía en función de dónde dirijas tu atención.
– La otra, es que la experiencia de observar demuestra que no eres eso que observas por el mero hecho de estar observándolo.

Cualquier cosa que observes, el cuerpo, las ideas, los recuerdos, las emociones…, lo que sea, demuestra que tú eres algo más que eso que observas.

PRÁCTICA 3.

Percibiendo el cambio en la expresión de energía en cada parte de tu cuerpo 

 El objetivo de este ejercicio es que te des cuenta del cambio en la calidad de la expresión de energía (de débil o inexistente a amplia y fuerte ) en cada parte de tu cuerpo.
Descubrirás cómo la atención mantenida en una zona del cuerpo hace que su energía aumente.

Elige un lugar tranquilo en casa. Puedes sentarte o tumbarte.

Lleva tu atención a tu cuerpo desde la cabeza a los pies y los diferentes órganos.

Lleva tu atención a la cabeza y observa la energía en ese espacio, ahora al cuello, al pecho, al abdomen, a la pelvis, los hombros, brazos, codos, antebrazos, manos, caderas, muslos, rodillas, piernas y los pies.
También puedes llevar tu atención al espacio que ocupa el tiroides, los pulmones, el hígado, el estómago y así todos los órganos de tu cuerpo.

Busca tu orden, tu propia manera de hacerlo.

Observa el espacio de la zona a la que has llevado tu atención y siente su energía. ¿Es débil ¿Es fuerte? Mantén la atención en una zona en las que has sentido que la expresión de la energía es débil y observa si se producen cambios en  la amplitud y fuerza de la energía.

Puedes hacerlo las veces que quieras, una o  dos veces por semana, una vez al mes. La idea es que seas consciente de cómo se expresa la energía en tu cuerpo y sientas el cambio al mantener la atención en cada zona que observas.

TEST DEL RELOJERO.

Propuesto por Juan Antonio Madrid en su libro: «Cronobiología. Una guía para descubrir tu reloj biológico».

El objetivo de hacer este test es que compruebes el nivel de funcionamiento de tu biorritmo.

El test se divide en cuatro campos: luz, actividad física, comidas y sueño.
Para responder a una pregunta con un “ si “ (y sumar un punto) esa situación se debe realizar habitualmente, lo que significa que ese hábito ya lo tienes. Si la respuesta es “no“ no sumarás ningún punto y tu objetivo será cambiarlo por un “sí“.

1. Mientras estás despierto, ¿permaneces menos de diez horas sentado o tumbado?
2. ¿ Evitas la actividad física intensa al menos dos horas antes de dormir?
3. ¿Corres, caminas rápido, nadas, haces bicicleta o practicas algún deporte al menos 30 minutos al día?
4. ¿ Tu actividad física más intensa tiene lugar entre las 8:00 y las 20:00?
5. ¿Duermes habitualmente en oscuridad total o usas antifaz?
6. ¿Permaneces más de 7 horas en oscuridad cada noche?
7. ¿ Te expones a dos o más horas durante el día a luz natural en exteriores?
8. ¿Tu periodo de oscuridad se encuentra entre las 22:00 y las 10:00?
9. ¿Desayunas todos los días a la misma hora? (Con menos de una hora de diferencia entre días).
10. ¿Cenas, al menos, dos horas antes de irte a dormir?
11. ¿Tu periodo de ayuno nocturno es igual a superior a 12 horas?
12. ¿Comes antes de las 15:00?
13. ¿Duermes entre siete y nueve horas todos los días?
14. ¿Si duermes la siesta, esta es inferior a 30 minutos?
15. ¿Te levantas aproximadamente a la misma hora todos los días?
(menos de una hora de diferencia entre días).
¿Tu periodo de sueño nocturno tiene lugar entre las 22:00 y las 10:00?

En función de los puntos obtenidos te encontrarás en uno de estos cuatro niveles:
Nivel bajo: (0-4 puntos): necesitas incorporar cambios inmediatos.
Nivel medio: (5-8 puntos): hábitos mejorables.
Nivel alto: (9-12 puntos): buenos hábitos circadianos.
Nivel sobresaliente (13 – 16 puntos): hábitos circadianos excelentes.

La sociedad no facilita vivir según este ritmo ¡esto es cierto!
Pero te invito a que reflexiones sobre tu día a día e incorpores comportamientos que te acerquen al ritmo para el que fuiste diseñado.

En la págian 42 del libro «Los sutiles hilos de tu vida» encontrarás algunas recomendaciones para mejorar tu biorritmo.