Realidad. El mapa no es el territorio

mapa

Federico Cerrada

junio 23, 2021

¿Te has planteado alguna vez que la realidad puede ser muy diferente a como la percibes?

Y si te digo que es esa percepción que tienes es la que determina en quién te conviertes.

Kia Nobre, neurocientífica brasileña, catedrática de Neurociencia cognitiva en la Universidad de Oxford, dice que el mundo es muy diferente a como lo percibes. Lo que ves no es el mundo que existe, aunque aquello que ves influye en tu vida.

La percepción de la realidad es una construcción mental. La pregunta es: ¿conocemos la realidad o tan solo pensamos en ella? Casi seguro que crees a pies juntillas lo que ves, pero lo cierto es que es… lo más incierto.

 

El mapa no es el territorio

 

Quizás conozcas esta frase: “el mapa no es el territorio”, pero ¿te has parado a pensar en su significado?

Lo vemos.

El territorio es la realidad, el mundo tal cual es, con los acontecimientos y los hechos que suceden. La interpretación que cada uno de nosotros hacemos de esa realidad, es el mapa.

Tu mapa mental, el mío y el de todos, se ha ido creando por la forma en la que hemos aprendido a procesar la información que percibimos.

Por esta razón, cada uno de nosotros hacemos una interpretación distinta de esa realidad, la que corresponde con nuestro mapa mental.

La vida es como es. Lo que yo interpreto de ella es lo que yo soy.

Podríamos afirmar que somos como somos, porque pensamos como pensamos y creemos como creemos.

 

Es el cerebro quien construye tu realidad

 

Estamos condicionados desde el nacimiento para ver el mundo de forma material.

 

Vamos desarrollando patrones mentales y creencias en función de lo experimentado a través de nuestros sentidos.

 

El cerebro organiza esta información y realiza dos cosas:

– Informa a las todas las células de tu cuerpo de lo que sucede en el exterior, para generar una respuesta de adaptación. La biología se pone en marcha. De ahí nace, por poner un ejemplo, una biología para el sufrimiento y otra para la calma.

– Te vuelve a presentar aquello que pensaste o creíste a través de una nueva experiencia de vida.

 

Como hablé en el artículo Te recomiendo un libro, tú no eres quien piensa, sino que es tu cerebro el que te propone pensamientos en función de lo aprendido por la experiencia. Y tú eres quien decides si utilizar ese pensamiento o no.

 

 

Cuando a un pensamiento le das validez, el pensamiento se convierte en una creencia

 

No hay nada malo en creer esto o aquello. El problema aparece cuando lo que crees te hace sufrir o te limita.

No hay una verdad objetiva.

La ciencia intenta entender el mundo en el que vivimos. De ahí surge el conocimiento científico para explicar cómo y por qué suceden las cosas.

Aquello que hoy llamamos conocimiento, es un conjunto de enunciados con grados de certeza variables. Unos son muy inseguros, otros son casi seguro, pero ninguno es absolutamente cierto.

 

Todo conocimiento científico es incierto

 

 Los científicos continúan buscando las leyes que rigen la vida, pero, sigue sin existir una ley única que explique la realidad.

Tenemos que admitir la posibilidad de que no tengamos toda la razón.

 

La salud y el bienestar están muy ligados a tu percepción de la realidad

 

Ya sabes que la realidad no es como la percibes. Tal vez sea muy diferente a cómo la piensas.

Los pensamientos y creencias que tengas sobre ti o sobre lo que te sucede en la vida, van a determinar tu sufrimiento o tu bienestar.

¿Y si prestas atención a aquello que piensas y crees?

Puede ser la bienvenida a una nueva forma de interpretar tu vida.

 

 

 

Federico Cerrada. Te invito a experimentar una nueva realidad hacia el bienestar.

 

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