Consciencia. El poder del observador

Foto Consciencia

Federico Cerrada

junio 17, 2021

La Consciencia, este es el tema del que te quiero hablar hoy, sé que es un reto, pero me enfrento a él porque su comprensión es transformadora.

Empiezo pidiéndote que pienses en algo, lo primero que te venga ahora mismo a la cabeza, ¿lo tienes?

Una vez pensado tendrás una imagen de tu pensamiento en la cabeza. Si estás atento te darás cuenta de que aparece el pensamiento y hay alguien que lo observa. Es decir que existe quien piensa el pensamiento y quien lo observa.

 

TÚ eres el observador y el sujeto observado al mismo tiempo

 

Sé que no es fácil entender esta frase, pero voy a hacer todo lo posible para que te quedes con una buena idea.

Empezamos…

Cuando sientes una emoción, sea cual sea, pena, miedo, rabia, culpa, asco, alegría, etc., puedes darte cuenta de que la emoción aparece, que tu cuerpo la siente y que hay alguien que la está observando.

Tú eres la emoción sentida y aquel que la observa a la vez.

Cuando tienes un dolor físico puedes darte cuenta de la misma experiencia, eres aquel que siente el dolor y el testigo que lo observa.

 

Lo observado es tu cuerpo

 

Tus células, tu genética, tus pensamientos, tus emociones, tu herencia transgeneracional, tus implicaciones sistémicas, etc. Digamos que es toda la materia y energía que te construye y te da vida.

El funcionamiento de tu cuerpo y tu comportamiento está determinado por todo lo anterior. Son los parámetros que te dan identidad.

 

Todos tenemos una identidad diferente

 

Y existe una identidad para la salud y otra para la enfermedad, una identidad para el sufrimiento y otra para el bienestar, una identidad para la escasez y otra para la abundancia, una identidad para el éxito y otra para el fracaso.

Todo lo que es y surge de ti, depende de tu identidad.

 

Te mueves por la vida resonando constantemente con tu identidad. Te pasa lo que te pasa por ser quién eres, con todo lo que esto significa.

 

El observador es esa consciencia que observa tu identidad. Es el testigo de tu vida. Es esa inteligencia que sostiene y permite tu existencia. También eres eso.

 

Cuando te sitúas del lado del observador comienzas a:

  • observar quién eres,
  • descubrir como funcionas
  • y respondes ante la vida.

 

El observador es el testigo de todo lo que te ocurre. Cuando te identificas con el observador comienzas a relacionarte con lo que te sucede de otra manera.

 

El observador te invita a descubrir como relacionarte con tu cuerpo, con tus emociones, con tus pensamientos, con tus implicaciones transgeneracionales o sistémicas…

En definitiva, el observador transforma la relación que tienes contigo mismo, con los demás o con la vida.

 

El observador nunca se ve afectado por el sufrimiento o por la alegría de algún logro. Es la conciencia presente. Siempre esta, siempre te acompaña. No se ve afectada por el tiempo, ni por el espacio allí donde estés.

 

 

Observador y observado se convierten así en tus dos realidades

 

Cuida de tu observado (tu cuerpo), es el único lugar que tienes para vivir. No me cansaré de recomendártelo siempre.

El observador transforma lo observado, desde esa quietud siempre presente.

Tomar consciencia del observador, te permite descubrir quién eres. Te hace ser, y desde el ser, te muestra el hacer.

Tu consciencia también es la mía. En este sentido somos lo mismo. Esta conciencia es la inteligencia que mantiene todo unido. En este nivel estamos conectados. Es la identidad única.

 

 

 

Federico Cerrada. Te invito a experimentar una nueva realidad hacia el bienestar.

 

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