En este artículo desarrollo diversas recomendaciones para reforzar el funcionamiento del sistema inmune. De tal manera, que cuando necesite dar una respuesta frente a algún tipo de amenaza (como en el caso del Coronavirus, SARS-COV-2), la respuesta sea óptima y pueda finalizar a tiempo.

 

¿Qué podemos hacer para reforzar y optimizar la respuesta del sistema inmune, para preparanos mejor ante el coronavirus?

 

El sistema inmune y el sistema de barreras corporales están estrechamente relacionados. Necesitamos mantener las barreras corporales (intestino, piel, boca y pulmón) en buen estado para un correcto funcionamiento del sistema inmune 

Estas barreras suponen nuestra primera linea de defensa. Impiden la entrada de patógenos en nuestro organismo. El estrés crónico (tóxico, nutritivo y emocional) produce daño en la barreras corporales condicionando la respuesta inmune frente a cualquier tipo de amenaza.

 

Mantener las barreras corporales en buen estado para mejorar la respuesta frente al coronavirus

 

Así, para poder mantener las barreras en buen estado, deberíamos:

 

En cuanto a la alimentación

 

Evitar o reducir el consumo de antinutrientes como azucares, alcohol, lectinas (presentes en los cereales refinados, leche y legumbres), gliadinas (proteina presente en el gluten del trigo, centeno, avena y cebada) y saponinas (presentes en las legumbres, sobre todo en los garbanzos, soja y quinoa). 

Estos alimentos podrían alterar el microbioma y generar daño en la pared intestinal. En relación a las legumbres, si bien es cierto que tienen alto contenidos en lectinas, tenemos la opción de cocinarlos adecuadamente. Para ello, nunca comer las legumbres crudas o poco cocinadas. La cocción reduce el contenido en lectinas considerablemente.

Por otro lado deberíamos aumentar y variar el consumo en verduras (vegetales de hoja verde y cruciferas) frutas y hierbas.

Consumir alimentos fermentados como el Kéfir y el Chucrut mejora también el estado de la microbiota y por tanto el funcionamiento de la barrera intestinal. 

El consumo de productos de mar (pescados, mariscos y algas) y aceite de oliva por su contenido  en ácidos grasos omega 3 (DHA y EPA) son necesarios para una respuesta adecuada del sistema inmune y permiten que la respuesta termine a tiempo.

Comer 2 – 3 veces al día o realizar ayunos intermitentes. El ayuno intermitente es una verdadera propuesta para la salud (ya hice referencia al ayuno intermitente en un artículo anterior de mi blog). El ayuno intermitente ayuda al sistema inmune en su funcionamiento, ademas de calmar los ejes de estrés y recuperar la sensibilidad de ciertas hormonas como al leptina e insulina entre otros muchos beneficios. Comer 5 o 6 veces al día mantiene al organismo en un estadio proinflamatorio crónico en el tiempo, condicionando la respuesta del sistema inmune frente a nuevas amenazas, como por ejemplo, infecciones virales.

En cuanto al ejercicio físico

 

Realizar ejercicio físico a la intensidad adecuada y en ayunas (antes de las comidas o 3-5 horas después de haber comido). Cumple una función moduladora sobre diversos sistema orgánicos y su acción sobre el sistema inmune es de gran importancia

En cuanto a las emociones y pensamientos

 

Calmar el estrés emocional y mental a través de ejercicios de respiración o meditación. Tenemos genes que responden a la adversidad cuando sentimos miedo, nos sentimos solos, escuchamos alarmas sociales, nos inquieta y agita el futuro o vivimos experiencias que nos generan ansiedad. Este estado de estrés emocional mantenido en el tiempo, influye en las respuestas del sistema inmune, haciendo que no sean óptimas y eficientes. 

 

¿Cómo podemos ayudar al sistema inmune a combatir enfermedades, como el coronavirus, a través de la suplementación?

 

Existen diversos suplementos alimenticios que podemos tomar para optimizar la respuesta del sistema inmune ante distintas amenazas, como por ejemplo el coronavirus (COVID-19):

 

  • La vitamina C estimula la producción de leucocitos e influye en la regeneración de las células epiteliales (mucosas) del sistema respiratorio.

 

  • El Zinc produce células del sistema inmune (citoquinas), equilibra la respuesta inmune th1-th2 (para que pueda finalizar a su debido tiempo) y participa en la producción de  linfocitos B.

 

  • La vitamina D tiene un papel relevante en la respuesta inmune ante las infecciones, modulando la respuesta de la citoquinas e incrementando los efectos antimicrobianois de monolitos y macrófagos.

 

Federico Cerrada

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