La salud y bienestar depende del correcto funcionamiento de nuestros órganos y sistemas. Cada día, hay más estudios científicos que demuestran la relación entre la Microbiota y el funcionamiento de nuestro cuerpo.

 

¿Qué es la Microbiota?

 

Es un ecosistema complejo conectado con el resto del cuerpo, formado por trillones de microbios (bacterias, virus, hongos y parásitos) que se localizan en el sistema digestivo, en las mucosas, el sistema respiratorio y la piel.

Los seres humanos somos genéticamente iguales en un 99,99 % pero tan solo coincidimos en nuestro Microbioma en un 20-30%. Por tanto, nos diferenciamos en nuestra Microbiota. El 70% la heredamos de la madre y un 30% del padre.

 

¿Qué función tiene?

 

Básicamente, la Microbiota nos permite la vida. Regula y modula el funcionamiento de las células y cumple numerosas funciones a nivel inmune, neurológico, cardiovascular, digestivo, óseo, uroginecológico, entre otras muchas. Sin Microbiota nuestras células fracasarían y moriríamos. Vivimos gracias a nuestros microbios. Así es de importante mantener una Microbiota saludable.

La alteración en la Microbiota puede provocar dolores articulares y musculares, infecciones de orina, cálculos renales, cáncer, enfermedades autoinmunes, enfermedades  cardiovasculares, enfermedades digestivas, hinchazón de vientre, malas digestiones, obesidad, alergias, intolerancia a los alimentos, dolores de cabeza, hígado graso, diabetes, depresión, enfermedades neurodegenerativas, por citar algunos ejemplos.

La Microbiota: Bacterias, Hongos y Virus nos permiten cumplir con nuestras funciones fisiológicas, siempre y cuando se sitúen en la parte del cuerpo que les corresponde y en un número adecuado. Cuando estos microbios aumentan o disminuyen en número o traslocan su situación a otra parte del cuerpo, donde no deberían estar, nos generan problemas de salud.

 

¿Qué hace que las Bacterias, Virus y Hongos varíen en número o situación en el organismo?

 

Esta respuesta me encanta, porque siempre volvemos a la misma respuesta cuando hablamos de salud y bienestar.

El estado de la Microbiota depende de como fue nuestro parto al nacer, como vivimos nuestros primeros meses de vida y de los comportamientos y hábitos que hemos ido teniendo a lo largo de nuestra vida. Así, se ve influido por nacimientos por cesárea, no tomar leche materna en los primeros meses de vida, por nuestros hábitos nutritivos, por el estrés psicoemocional, los tóxicos, los pesticidas y herbicidas presentes en los alimentos, la contaminación medioambiental, el uso de antibióticos como la amoxicilina (que destruye el 50% de la microbiota), fármacos utilizados como el omeprazol (este es el fármaco que más microbiota destruye) o la falta de descanso entre otras. Estos hábitos, hacen que la Microbiota que nos ha hecho humanos esté desapareciendo.

Tu Microbiota depende de la relación que tienes contigo mismo y con la vida. Es cambiable. Tenemos la capacidad de influir sobre nuestra Microbiota a lo largo de la vida. Toma consciencia de cómo vives y actúa en consecuencia para tener una vida con salud y bienestar.

 

Federico Cerrada. Te ayudo a descubrir el coach de salud que está en tu interior, mejorando tu salud y bienestar mediante hábitos saludables

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