Rutinas. Te cuento las mías.

RUTINAS

Federico Cerrada

septiembre 21, 2021

Hoy voy directo con algo práctico al 100%, mis rutinas diarias.

 

Me decido a compartirlas contigo por si alguna te resultar interesante y la quieres incluir en tu día.

 

Pero antes de desvelarte mi secreto, quiero hablarte de rutinas o hábitos.

 

Rutinas o hábitos

 

Hay estudios que dicen que una acción se convierte en hábito o rutina, cuando lo repites durante 21 días. Otros estudios indican que tienen que pasar 40 días y otros hablan de 90 días.

 

Desde luego, solo de pensar que tienen que pasar 90 días para que el cerebro lo automatice, no apetece ni planteárselo, ¿verdad?

 

Bien, para mí lo importante de las rutinas son el compromiso que establezcas con esa acción. Es cierto que vas a necesitar repetirla hasta que salga de forma automática, pero si esa rutina la incluyes en tu forma de vida y estableces un compromiso real, llegará el día, en el que la hagas sin pensar.

 

Al principio necesitarás un poquito de fuerza de voluntad, pero si te enfocas en los beneficios, te resultará más sencillo.

 

¿Recuerdas cuando aprendiste a conducir? pasado un tiempo (seguro que no recuerdas cuántos días exactamente) ya no tenías que pensar en pisar los pedales, cambiar de marchas y mirar por los espejos. Salía de forma automática y sin ser consciente de ello. Tu compromiso con la acción de conducir era real y los beneficios más que claros.

 

Ahora sí, vamos con las mías.

 

Empezamos por la mañana, lo primero, y de especial importancia, es cómo despertar. Parece algo sin más, pero nada más lejos de la realidad. Un buen despertar te predispone por completo el día.

 

Yo me despierto de forma natural, vamos sin despertador. Esto sería lo ideal, que sea tu cuerpo el que decida cuándo no necesita descansar más. He de confesar que hay ocasiones que no lo consigo y es el despertador quien me dice ¡Fede, despierta!

 

Una vez tengo los ojos abiertos, lo primero que hago es observar, con una atención dirigida, mi interior, el funcionamiento de mi cuerpo.

 

Observo la expresión de vida en mis células y veo qué órganos o sistemas me están diciendo ¡Fede, ayúdame a mejorar mi funcionamiento, mi vitalidad! Si observo que hay alguna dificultad paso a mejorarla siguiendo un proceso de atención guiada.

 

Toca levantarse de la cama y salir a hacer ejercicio físico. Normalmente corro o monto en bicicleta. Me gusta hacer deporte en la naturaleza. ¡Ah! Y siempre lo hago en ayunas. Suelo combinar bicicleta y running con ejercicios de alta intensidad y poca duración.

 

Una ducha de agua fría (ya conoces sus beneficios) y a trabajar.

 

Durante el día, siempre busco hueco para el estudio, para comprender el significado de ser un ser humano, para ayudar a mis pacientes, para seguir ofreciéndote contenido de valor y también para mantener muy activo mi cerebro.

 

A la hora de comer, suelo tomar alimentos evolutivos, los que nos han hecho humanos: pescados, frutas, verduras, frutos secos, huevos y aves, carne de animales que se muevan. Con menor frecuencia legumbres y cereales siempre integrales.

Lo que más como son pescados y verduras.

 

Nada de azucares, alcohol, alimentos procesados, harinas refinadas, aditivos etc.

Aunque de forma muy puntual, algún fin de semana “me intoxico” con aquellos alimentos que normalmente no como por ser poco saludables.

Tomar estos alimentos de forma muy ocasional no entraña peligro.

 

El descanso físico y mental después de comer, vamos nuestra bendita siesta, es algo que casi siempre hago. ¡Qué paz!

Poquito tiempo, con desconectar 15 minutos es suficiente para recargar energía y continuar con la segunda parte del día.

 

Vuelta al trabajo en consulta o desde casa.

 

Bueno, si es el día de mi rutina semanal, lo que hago es darme un baño de agua fría en una piscina exterior.

He de decirte que es unos de los momentos donde más paz y bienestar encuentro. Combino la inmersión en frio con la meditación.

 

La cena (con alimentos evolutivos que te comenté ) la hago temprano y siempre 3 horas antes de irme a dormir.

¡No quiero que mi microbioma sufra! Ni cambiar el biorritmo de mis órganos (de esto te hablaré).

 

En general hago ayunos intermitentes. Que pueden ser, ceno y descanso en el desayuno o descanso en la cena y desayuno.

 

Hago solo dos comidas al día que pueden ser comida y cena o desayuno y comida.

 

Uno de mis hábitos preferidos es la lectura. Después de cenar dedico unos minutos a leer un libro, pocas veces veo la tele.

 

Suelo dormirme antes de las 12:00 para descansar al menos 7 horas.

 

Ya en la cama, y antes de dormir, hago siempre una atención dirigida. Conecto con la energía de mi cuerpo hasta que … me despierto por la mañana recordando que me quedé frito con el ejercicio de atención :).

 

Ahora te invito a que elijas una y pases a la acción.

 

¿Cuáles son tus rutinas?

Me gustará leerte en comentarios.

 

 

Federico Cerrada. Te invito a experimentar una nueva realidad hacia el bienestar.

 

 

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